La industria automotriz no está acabando con los empleos;
está cambiando las reglas del juego
Por Lic. Pablo Corona
Impulsa y Crece
Durante los últimos días ha circulado un video en redes
sociales donde se observa una línea de producción automotriz operada por robots
humanoides. El material fue acompañado por una frase que rápidamente llamó la
atención de miles de personas:
"El fin de los trabajos en la industria
automotriz."
Es una afirmación impactante. También es una afirmación incompleta.
Cada revolución tecnológica de la historia ha provocado
exactamente la misma reacción: miedo.
Ocurrió durante la Revolución Industrial cuando las máquinas
sustituyeron parte del trabajo artesanal. Ocurrió con la llegada de las
computadoras cuando muchos aseguraban que desaparecerían millones de empleos
administrativos. Sucedió con Internet, con el comercio electrónico y, más
recientemente, con la Inteligencia Artificial.
La historia demuestra algo diferente.
La tecnología elimina tareas, pero crea nuevas profesiones.
Lo que realmente desaparece no son los empleos; desaparecen
las personas que deciden no evolucionar.
Los robots también generan empleo
Cuando observamos un robot ensamblando vehículos, solemos
concentrarnos únicamente en el puesto que aparentemente sustituye.
Pero rara vez pensamos en todo el ecosistema humano que
existe detrás de esa máquina.
Alguien diseñó ese robot.
Alguien desarrolló su software.
Alguien entrenó sus algoritmos.
Alguien fabrica sus componentes.
Alguien realiza su mantenimiento preventivo.
Alguien corrige sus fallas.
Alguien programa nuevas rutinas.
Alguien supervisa su operación.
Alguien analiza la información que genera.
Alguien toma las decisiones estratégicas que el robot jamás
podrá tomar por sí solo.
La automatización no elimina la necesidad del talento
humano.
La transforma.
El verdadero riesgo no es la Inteligencia Artificial
Muchas personas creen que la Inteligencia Artificial viene a
reemplazar a los trabajadores.
Desde mi perspectiva, el verdadero riesgo es otro.
El problema no será competir contra un robot.
El problema será competir contra una persona que aprendió a
utilizar la Inteligencia Artificial antes que nosotros.
Esa diferencia será enorme.
Las empresas buscarán colaboradores capaces de trabajar
junto con la tecnología, no personas que intenten competir contra ella.
La pregunta ya no es si llegará la automatización.
La pregunta es:
¿Estamos preparándonos para convivir con ella?
México enfrenta un enorme desafío
Nuestro país es uno de los principales productores de
vehículos del mundo.
Miles de familias dependen directa o indirectamente de la
industria automotriz.
Eso significa que la llegada de nuevas tecnologías no debe
verse únicamente como una amenaza, sino como una oportunidad para elevar el
nivel de especialización de nuestra fuerza laboral.
Las empresas necesitarán perfiles diferentes.
Más analíticos.
Más tecnológicos.
Más preparados.
Con mayor capacidad para resolver problemas.
Con conocimientos en automatización, robótica, análisis de
datos, programación e Inteligencia Artificial.
Quienes desarrollen estas competencias tendrán una enorme
ventaja competitiva.
La capacitación será el nuevo seguro laboral
Durante décadas las personas buscaban estabilidad
encontrando "un buen empleo".
Hoy la estabilidad dependerá de algo completamente distinto.
De aprender constantemente.
El conocimiento se está convirtiendo en el activo más
valioso de cualquier profesional.
Cada curso.
Cada certificación.
Cada nueva habilidad.
Cada herramienta tecnológica dominada representa una
inversión directa en la empleabilidad futura.
No importa si alguien trabaja en manufactura, ventas,
administración, logística o dirección general.
La actualización dejó de ser opcional.
Ahora forma parte de la supervivencia profesional.
No debemos tener miedo al futuro
Los robots no tienen creatividad.
No tienen criterio.
No poseen empatía.
No inspiran equipos.
No negocian relaciones complejas.
No generan confianza.
No entienden el contexto humano.
La tecnología seguirá avanzando a una velocidad
impresionante.
Pero seguirá necesitando personas capaces de dirigirla con
inteligencia, ética y visión.
La diferencia estará en quién decida prepararse.
Una decisión personal
Mientras algunos observan un robot trabajando y concluyen
que "los empleos están desapareciendo", otros observan exactamente la
misma escena y descubren cientos de nuevas oportunidades para aprender,
emprender y crecer.
Ambas personas están viendo el mismo video.
Pero no están viendo el mismo futuro.
Porque el futuro nunca pertenece a quien más teme al cambio.
Pertenece a quien decide prepararse antes que los demás.
La Inteligencia Artificial y la robótica no vienen a
sustituir al ser humano. Vienen a sustituir la forma en que hemos trabajado
durante décadas. Y eso, lejos de ser una tragedia, puede convertirse en la
mayor oportunidad de desarrollo profesional de nuestra generación.
Lic. Pablo Corona
Impulsa y Crece
"El futuro no se espera; se construye con conocimiento, preparación y
visión."
