Serie: Toda empresa puede mejorar. Edición No. 004

 

¿Los líderes nacen... o se forman?

Por el Lic. Pablo Corona Díaz
Impulsa y Crece®

Una pregunta que ha acompañado a las organizaciones durante décadas

¿Un líder nace con esa capacidad o la desarrolla con el tiempo?

Es una pregunta que ha generado innumerables debates en empresas, universidades y organizaciones de todo el mundo.

Hay quienes afirman que el liderazgo es un don natural reservado para unos cuantos.

Otros sostienen que cualquier persona puede aprender a liderar si recibe la preparación adecuada.

Después de más de cuatro décadas trabajando con empresas y formando líderes, he llegado a una conclusión muy clara.

Los líderes no nacen terminados. Se construyen.

Algunas personas pueden tener habilidades naturales para comunicarse, influir o tomar decisiones.

Pero el verdadero liderazgo va mucho más allá del talento.

Es una competencia que se fortalece con conocimiento, experiencia, disciplina y aprendizaje continuo.

El mayor error que cometen muchas organizaciones

Existe una práctica muy común dentro de las empresas.

Cuando un colaborador obtiene excelentes resultados, automáticamente se considera el candidato ideal para ocupar un puesto de mayor responsabilidad.

El mejor vendedor se convierte en gerente de ventas.

El mejor técnico pasa a supervisar un equipo.

El mejor operador asciende a jefe de producción.

El mejor contador dirige un departamento.

La intención parece lógica.

Sin embargo, pocas veces nos detenemos a hacer una pregunta importante.

¿Quién los preparó para dirigir personas?

Porque hacer bien un trabajo y liderar un equipo son competencias completamente diferentes.

Saber hacer no significa saber dirigir

Un excelente profesionista domina su especialidad.

Un líder, además de conocer su trabajo, debe desarrollar otras capacidades.

Debe comunicar con claridad.

Tomar decisiones oportunas.

Resolver conflictos.

Escuchar.

Delegar.

Desarrollar personas.

Inspirar confianza.

Mantener al equipo enfocado en los objetivos.

Estas habilidades rara vez se aprenden de manera espontánea.

Requieren preparación, práctica y retroalimentación constante.

El liderazgo también se entrena

Pensemos por un momento en cualquier profesión.

Nadie esperaría que un médico realizara una cirugía únicamente porque tiene vocación.

Tampoco permitiríamos que un piloto comercial volara un avión sin haber recibido entrenamiento.

Entonces...

¿Por qué muchas organizaciones suponen que una persona aprenderá a dirigir equipos únicamente porque fue promovida?

El liderazgo también requiere formación.

Y quizá sea una de las competencias más importantes dentro de cualquier organización.

La experiencia ayuda... pero no es suficiente

Con frecuencia escuchamos expresiones como:

"Tiene treinta años de experiencia."

Sin duda, la experiencia aporta conocimiento.

Pero no siempre desarrolla liderazgo.

Existen personas que han aprendido durante treinta años.

Y otras que simplemente han repetido el mismo año treinta veces.

La diferencia no está en el tiempo.

Está en la capacidad de aprender, cuestionarse, mejorar y evolucionar.

Los grandes líderes nunca dejan de formarse.

El liderazgo comienza con el ejemplo

Los equipos observan mucho más de lo que escuchan.

Analizan cómo reacciona su líder ante los problemas.

Cómo toma decisiones.

Cómo trata a las personas.

Cómo enfrenta los errores.

Cómo responde bajo presión.

El liderazgo no se impone mediante un nombramiento.

Se gana todos los días a través del ejemplo.

Por eso, una organización que desea fortalecer su cultura debe comenzar fortaleciendo a quienes tienen la responsabilidad de dirigirla.

Formar líderes es invertir en el futuro

Algunas empresas consideran que desarrollar líderes representa un gasto.

La realidad demuestra exactamente lo contrario.

Cada líder mejor preparado mejora la comunicación.

Facilita la implementación de cambios.

Reduce conflictos.

Incrementa el compromiso.

Desarrolla nuevos talentos.

Y crea equipos capaces de sostener el crecimiento de la organización.

Formar líderes no es un lujo.

Es una inversión estratégica.

La verdadera pregunta

Quizá ya no tenga sentido seguir preguntándonos si los líderes nacen o se forman.

La pregunta realmente importante es otra.

¿Qué estamos haciendo hoy para desarrollar a los líderes que necesitará nuestra organización mañana?

Las empresas que responden a esa pregunta con acciones concretas son las que logran adaptarse, crecer y mantenerse competitivas.

Porque entienden que el liderazgo no es un acontecimiento.

Es un proceso permanente.

Reflexión para nuestros lectores

Ninguna organización alcanza resultados extraordinarios por casualidad.

Detrás de cada empresa sólida existen personas que decidieron prepararse para liderar con mayor claridad, responsabilidad y visión.

Los líderes no nacen listos para enfrentar todos los desafíos.

Se forman.

Aprenden.

Corrigen.

Evolucionan.

Y, sobre todo, nunca dejan de crecer.

Porque cuando un líder mejora, su equipo mejora.

Y cuando los equipos mejoran, las organizaciones comienzan a transformarse.

Próxima edición

En la Edición No. 005 concluiremos esta serie con un tema que integra todo lo aprendido hasta ahora:

El liderazgo que transforma organizaciones

Descubriremos por qué algunas empresas logran evolucionar de manera constante mientras otras permanecen atrapadas en los mismos problemas, y cómo el liderazgo puede convertirse en el verdadero motor del cambio organizacional.

Biblioteca Ejecutiva Impulsa y Crece®

"Conocimiento que fortalece líderes, desarrolla equipos y transforma organizaciones."

Lic. Pablo Corona Díaz
Impulsa y Crece®