Por Lic. Pablo Corona
Hace algunos años me encontré con una historia que me
pareció poderosa. Hoy quiero hacer sinergia contigo y compartirla, pero, sobre
todo, reflexionarla.
En 1998, un joven sobrevivió a un trágico accidente aéreo.
Su asiento: 11A.
Hace unos días, el mundo volvió a estremecerse con otra
tragedia aérea, esta vez en la India. Y nuevamente, el único sobreviviente
estaba en el asiento 11A.
¿Casualidad?
¿Destino?
¿Estadística?
Probablemente nunca lo sabremos.
Lo que sí sabemos y esto no es místico, es operativo es que
el asiento 11A generalmente se encuentra junto a una salida de emergencia.
Y ahí es donde comienza lo verdaderamente interesante.
Antes de despegar, la tripulación suele hacer una pregunta
muy clara:
“¿Hay alguien que desee ocupar la fila de emergencia?”
Pero ese asiento no es para cualquiera.
No basta con querer.
Hay requisitos.
Para sentarte ahí necesitas:
- Fortaleza
física.
- Estabilidad
emocional.
- Capacidad
de reacción bajo presión.
- Disposición
para asumir responsabilidad.
Porque si ocurre una emergencia, no estás ahí solo para
salvarte tú.
Estás ahí para abrir la puerta cuando otros no puedan hacerlo.
En la vida también eliges tu asiento
Y aquí es donde la historia deja de ser aérea y se vuelve
personal.
En la vida, tú también eliges tu asiento.
No me refiero a un boleto de avión.
Me refiero al lugar desde donde enfrentas las crisis.
Todos, en algún momento, sentiremos que el avión se va en
picada:
- Proyectos
que fracasan.
- Relaciones
que se rompen.
- Negocios
que se tambalean.
- Planes
que simplemente no despegan.
- Tormentas
que nadie vio venir.
La pregunta no es si habrá turbulencia.
La pregunta es: ¿en qué asiento decidiste sentarte?
El asiento cómodo vs. el asiento responsable
Hay quienes eligen el asiento cómodo.
El que permite quejarse.
El que culpa al clima, al mercado, al gobierno, a la suerte.
Y luego están quienes eligen el 11A.
Los que asumen.
Los que se preparan.
Los que fortalecen su mente antes de que llegue la crisis.
Los que desarrollan carácter cuando todo está en calma.
Porque cuando la emergencia llega, no hay tiempo para
improvisar liderazgo.
No es suerte, es preparación
Muchas veces admiramos al “sobreviviente” sin ver el proceso
previo.
En los negocios sucede lo mismo.
Cuando una empresa supera una crisis, muchos dicen:
“Tuvo suerte.”
No.
Probablemente tenía reservas.
Procesos sólidos.
Equipo preparado.
Capacidad de reacción.
Disciplina.
En la vida personal ocurre igual.
La resiliencia no aparece el día del accidente.
Se construye mucho antes.
El asiento 11A simboliza algo más profundo:
La disposición a ser el que abre la salida cuando todos entran en pánico.
Eso exige:
- Control
emocional.
- Decisión
bajo presión.
- Fortaleza
mental.
- Compromiso
con los demás.
No es el asiento más cómodo.
Es el asiento más responsable.
Y la responsabilidad nunca ha sido ligera.
Reflexión final
Quizá nunca sepamos si lo del 11A fue coincidencia.
Pero sí sabemos algo mucho más importante:
Cuando el avión de la vida atraviese turbulencia "porque lo
hará"
no sobrevivirá el más afortunado,
sino el más preparado.
Hoy te pregunto con honestidad:
¿En qué asiento estás sentado?
Y más aún…
¿Estás listo para abrir la puerta cuando llegue el momento?
Si te gusto este articulo compártelo, quisa puedas ayudar a alguien más.
