Por: Lic. Pablo Corona
Tuve la oportunidad de leer un artículo en LinkedIn que me
llevó a una reflexión sobre el tema, y me inspiró a escribir este
artículo para compartir mi perspectiva. En las siguientes líneas, desarrollaré
mi punto de vista sobre el tema central, aportando tanto mi experiencia como
ideas que considero clave para entender su relevancia en el entorno actual. Mi
objetivo es que este análisis no solo invite a la reflexión, sino que también
ofrezca herramientas útiles y aplicables para quienes se enfrentan a este
desafío.
Desde pequeños, la sociedad nos enseña a medir el éxito a
través de ciertos parámetros aparentemente inamovibles: tener un buen salario y
obtener un título profesional. Nos inculcan la idea de que si cumplimos con
estas metas, habremos alcanzado el éxito. Sin embargo, esta visión limitada no
refleja el verdadero bienestar ni satisfacción a largo plazo. Te invito a que analicemos cómo se nos ha enseñado a medir el éxito y me permito proponerles una nueva
perspectiva que considera un balance más holístico.
Cómo nos enseñan a medir el éxito
Con un salario
Desde temprana edad, nos enseñan que el éxito está
directamente relacionado con la cantidad de dinero que ganamos. La sociedad
suele equiparar un salario alto con una vida próspera y exitosa, sin considerar
otros factores importantes para el bienestar. La creencia popular es que
mientras más ganes, más exitoso eres, independientemente de si el trabajo que
realizas te satisface o te consume.
Con un título profesional
Obtener un título universitario es otro de los principales
indicadores del éxito tradicional. El hecho de asistir a la universidad y
obtener un diploma es visto como un hito que abre las puertas al éxito
profesional. Sin embargo, esta visión deja de lado la importancia de
habilidades prácticas, experiencias personales, o la satisfacción individual
con la carrera elegida.
Cómo deberíamos medir el éxito
Es importante replantear nuestra visión del éxito,
enfocándonos en un balance integral que no se limite únicamente a ingresos y
educación formal. A continuación, algunos aspectos que deberían ser
considerados en una medición más holística del éxito:
Salario
El dinero sigue siendo un componente importante del éxito,
pero no debe ser el único ni el principal factor. En lugar de buscar
simplemente maximizar ingresos, debemos preguntarnos: ¿Este salario me permite
tener la calidad de vida que deseo? ¿Puedo cubrir mis necesidades sin
sacrificar mi bienestar físico y mental?
Emprendimiento
El emprendimiento es una vía alternativa para medir el
éxito, ya que implica la creación de algo propio. Iniciar un negocio o un
proyecto personal refleja la capacidad de tomar riesgos y construir algo desde
cero, lo cual puede ser mucho más gratificante que trabajar para otra persona
por un salario fijo. Emprender también fomenta el crecimiento personal, la
creatividad y la independencia.
Título profesional
Si bien obtener un título universitario puede abrir puertas,
el verdadero éxito no radica en tener un diploma, sino en qué haces con el
conocimiento que adquieres. Hoy en día, existen múltiples maneras de aprender y
adquirir habilidades, desde cursos en línea hasta la experiencia laboral. Lo
importante es cómo aplicas lo que sabes para contribuir a tu desarrollo
personal y profesional, independientemente de tener un título académico.
Tiempo libre
El éxito también debería medirse por la cantidad y calidad
del tiempo libre que tenemos. ¿Te queda tiempo para ti, para tus hobbies o para
estar con tus seres queridos? Tener tiempo libre es crucial para descansar,
reflexionar y disfrutar de la vida. Si bien un salario alto puede ser tentador,
¿de qué sirve si no tienes tiempo para disfrutarlo? Un verdadero indicador de
éxito es la capacidad de equilibrar tus responsabilidades profesionales con tus
momentos de ocio.
Hacer lo que te gusta
El éxito personal no debería medirse únicamente por lo que
se espera de nosotros, sino por la pasión con la que realizamos nuestras
actividades diarias. Si trabajas en algo que te apasiona, es mucho más probable
que te sientas satisfecho con tu vida. Vivir con propósito y pasión es una
forma mucho más rica de medir el éxito que simplemente cumplir con las
expectativas sociales.
Salud física
Tener un salario alto o un título universitario pierde todo
valor si tu salud física está comprometida. El éxito verdadero debe incluir una
vida saludable y activa. ¿Te tomas el tiempo para cuidar tu cuerpo? Una buena
alimentación, ejercicio regular y descanso adecuado son pilares fundamentales
para un éxito sostenible a largo plazo.
Salud mental
Por último, pero no menos importante, el bienestar mental es
crucial en cualquier definición moderna de éxito. Vivimos en una sociedad que
nos empuja al límite, pero es vital priorizar nuestra salud emocional y
psicológica. ¿Tienes espacio para cuidarte emocionalmente? Manejar el estrés,
contar con redes de apoyo, y practicar el autocuidado son factores esenciales
para una vida plena y exitosa.
En Resumen
El éxito no puede definirse de manera unidimensional. La
visión tradicional centrada en el salario y el título profesional es limitada
y, en muchos casos, insostenible. El verdadero éxito debe incluir un equilibrio
entre el bienestar financiero, el disfrute de lo que hacemos, el tiempo para
nosotros mismos, y, sobre todo, una buena salud física y mental. Solo así
podremos vivir una vida que no solo parezca exitosa desde afuera, sino que
realmente se sienta exitosa desde adentro.
Este cambio de perspectiva nos invita a replantearnos
nuestras metas y a buscar una vida más plena y significativa, donde el éxito
sea un reflejo de lo que realmente valoramos.
Espero este articulo haya sido de tu interés, y si te gusto compártelo.
Gracias
